¿POR QUÉ PAPÁ JUEGA TAN BRUSCO👀?
El Día del Padre ha estado más que embolatado este año (entre vacaciones, mundial y votaciones). Aun así, no lo podíamos dejar a un lado. Y obvio, vamos a verlo desde la ciencia.
Ya conoces la escena: tenías a los niños tranquilos y llega papá a armar relajo. Los lanza por el aire, los persigue, los hace gritar de la risa justo antes de dormir.
Pues resulta que ese desorden tiene una razón de fondo.
Muchos papás conectan con sus hijos justo por ahí, cuerpo y juego. Mientras el vínculo con mamá suele dar calma y refugio, el juego brusco de papá empuja al niño a explorar, a arriesgarse, a animarse con lo que da un poco de susto.
Funciona muy bien porque en medio de ese “caos”, el niño aprende a manejar la emoción fuerte, el susto y la frustración en un entorno seguro.
Y hay algo más lindo todavía. Cuando un hombre se mete de lleno en la crianza, su cuerpo también cambia: le baja la testosterona y le sube la oxitocina, la misma hormona del apego que tanto asociamos a las mamás.
Así que ese papá que llega a hacer desorden, sin saberlo, está criando.
Feliz día, papás 🤍


