¿POR QUÉ LOS NIÑOS NO SE QUEDAN QUIETOS AL COMER? 😲🍽️

¿POR QUÉ LOS NIÑOS NO SE QUEDAN QUIETOS AL COMER? 😲🍽️

¿Cuándo tu hijo está comiendo hace esto?:

Probablemente reconoces la escena completa: se para, se mueve, juega con todo, pide ir al baño, vuelve… y a los pocos minutos se vuelve a parar.

Con lo que quiero que te quedes: No siempre es mala conducta, falta de límites o que no le importa la comida.

La mayoría de las veces es su cuerpo intentando regularse.

¿Por qué pasa?

El cuerpo de tu hijo procesa información todo el tiempo a través de distintos sistemas.

Dos de los más importantes para poder sentarse y concentrarse son:

  • Sistema vestibular: ayuda a regular el equilibrio, el movimiento y el nivel de alerta.
  • Sistema propioceptivo: le permite sentir su cuerpo en el espacio (postura, fuerza, estabilidad).

Cuando estos sistemas no están bien regulados por exceso o falta de estimulación el cuerpo busca autorregularse moviéndose.

Por eso se levantan, cambian de postura, no logran enfocarse en la comida. Así que no siempre es que no quieran comer sino que su cuerpo todavía no está listo para la quietud que implica hacerlo.

Y claro, la hora de la comida, que debería ser un momento tranquilo y en conexión, se convierte en una lucha diaria.

La herramienta ¿Cómo podemos ayudar?

1. Prepara su cuerpo antes de comer

Entre 10 y 5 minutos antes de sentarse, ofrece un momento de juego regulador.
Como saltos con una cuerda cuerda o brincando, hacer presión con una pelota grande, llevar cosas “pesadas”.
Este tipo de actividades ayudan a aterrizar el cuerpo y prepararlo para estar más quieto en la mesa.
Aquí también ayuda anticipar conductas: ir al baño antes, lavarse las manos con calma, avisar que pronto van a comer.

2. Asegura una postura adecuada
Si sus pies cuelgan, si no tiene apoyo o su mesa no está a su altura, es mucho más difícil que pueda concentrarse en comer. Busca que sus pies estén apoyados, su espalda recta, y que la altura de la silla sea la adecuada para el.

3. Haz que la mesa sea un lugar de calma, no de presión
Cuando hay tensión, gritos o demasiada estimulación, los niños aumentan su necesidad de moverse para calmarse.

4. Haz que la comida sea predecible
Cuando hay miedo o ansiedad por lo que va a haber en el plato, el cuerpo lo vive como amenaza. Y en respuesta, se activa el movimiento como forma de escape. Incluye algún alimento conocido o aceptado para disminuir esa ansiedad.

5. Haz el momento predecible

Como comer en un lugar fijo y que cada miembro familiar tenga su sitio. Si es posible, comer en familia y todos sentados. En caso de que el niño coma solo es preferible que el adulto que lo ayude esté sentado para que sirva de modelo.

Lo que NO se recomienda:

Usar pantallas al comer. Aunque entendemos que hay momentos en los que parece la única salida, las pantallas no ayudan a construir regulación.

En el corto plazo, funciona: el niño deja de moverse, mira la pantalla y come. Pero lo que sucede por dentro es otra cosa. La pantalla no regula el sistema nervioso; lo sobreestimula o lo distrae de sus propias señales corporales, hablamos al respecto acá.

PD: No todo movimiento en la mesa es un problema. A veces aparecen bailecitos de la felicidad al comer, y eso también es información del cuerpo. Ese pequeño movimiento puede ser una forma de expresar disfrute o de regularse sin perder el foco en la comida 💖

Fuentes:
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