¿TU HIJO HABLA MUCHO JUSTO ANTES DE DORMIR? 😴

¿TU HIJO HABLA MUCHO JUSTO ANTES DE DORMIR? 😴

Imagina la escena: ya es de noche, apagaste las luces, hicieron juntos la rutina de sueño y todo está listo para que tu hijo duerma.

Pero justo en ese momento… algo se activa.

De pronto empieza a hablar como si tuviera su propio podcast nocturno… y tú fueras el único suscriptor.

¿Te suena familiar?

A muchos niños se les dispara la conversación justo antes de dormir. La razón es que su cerebro está haciendo una descarga final del día.

Lo que realmente está pasando en su cerebro

Durante todo el día los niños están absorbiendo mucha información pero no siempre tienen el tiempo de procesarla. Durante la noche, la actividad del sistema nervioso baja y se reduce el ruido ambiental (sin pantallas, tareas o muchos estímulos). En ese momento, a los niños les llega un espacio mental muy valioso.

Y ahí aparece la avalancha de pensamientos que no procesaron durante el día.

A esto se suma que el cortisol (hormona vinculada a la activación) comienza a descender, mientras que la melatonina (hormona que induce el sueño) empieza a aumentar. Ese cambio hormonal activa una sensación de vulnerabilidad y conexión emocional, perfecta para que tus hijos quieran contarte todo.

Entonces… ¿es malo que hablen tanto?

En realidad, no. Es un mecanismo saludable.

Hablar antes de dormir:

  • ayuda a procesar emociones,
  • refuerza el vínculo con mamá o papá,
  • reduce la ansiedad acumulada del día,
  • y facilita un sueño más profundo.

El desafío es lograr que ese momento no retrase demasiado la hora de dormir.

Hace poco publicamos este contenido en donde hablamos del tema, y la Dra. Sara Lanau nos comentó esto:

Su consejo es claro, simple y muy útil: antes de dormir, necesitan bajar el cambio.

Una herramienta práctica para lograrlo:

La “charla anticipada”

Si tu hijo habla mucho justo al acostarse, esta estrategia funciona muy bien:

Diez minutos antes de empezar la rutina de sueño, abre un espacio especial para hablar.

Elige un lugar fuera de la cama: en el sillón, en el piso, o en su cuarto pero con la luz encendida.

La idea es hacerlo un poco antes del momento de dormir, no durante.

Puedes guiar la conversación con esta fórmula:

  • algo que te hizo feliz hoy,
  • algo que te preocupó o no te gustó,
  • algo que aprendiste.

Esta puede ayudarlo a darle estructura a sus pensamientos.

Cuando sienten que tuvieron espacio para hablar, la necesidad de contarte todo en la cama baja muchísimo.

Por último, no temas en poner límites amorosos, en esos días en los que el capitulo del podcast se extiende mucho como por ejemplo: Te escucho una última cosa importante… y después dejamos que tu cerebro descanse.

Hablar antes de dormir a veces parece un intento de retrasar la hora de dormir… pero en realidad es parte de su desarrollo emocional. La misión no es cortar la conversación, sino canalizarla para que no se convierta en una batalla diaria.

Hablando de podcast, los episodios recomendados:

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Fuentes:
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