MÁS NIÑOS CON OBESIDAD QUE CON BAJO PESO🚨

MÁS NIÑOS CON OBESIDAD QUE CON BAJO PESO🚨

La semana pasada me impresionó esta noticia:

Por primera vez en la historia, hay más niños con obesidad que con bajo peso. Los datos mostraban que esto podía pasar, pero no se pensó que ocurriera tan pronto.

En el informe de UNICEF se analizó a niños y adolescentes de 5 a 19 años en más de 190 países y encontró que el 9.4% tiene obesidad, superando al 9.2% con bajo peso. Esto significa que casi 1 de cada 10 niños vive con obesidad.

Aunque estos porcentajes parecen cercanos (9,4 % vs 9,2 %), la tendencia histórica indica que esas cifras están cruzándose, lo que lo vuelve un punto de inflexión.
Pero, ¿por qué? La razón principal no es que ahora comamos más, sino que la forma en que comemos ha cambiado. La vida moderna nos ha llevado a un ritmo acelerado: comidas rápidas y procesadas, más tiempo frente a las pantallas, y menos tiempo para jugar al aire libre.

Ojo, esto no significa que la desnutrición haya desaparecido. De hecho, en niños menores de 5 años en algunas regiones, el bajo peso sigue siendo el principal desafío nutricional.

Así que la nueva realidad es que ahora enfrentamos una doble carga de malnutrición.

La herramienta de hoy:

3 formas de prevenir el sobrepeso sin prohibir nada

Un estudio del New England Journal of Medicine mostró que un niño con obesidad tiene un 80% de probabilidad de ser un adulto con obesidad. Por lo que nuestro papel es supremamente importante.

No es cuestión de restricción sino de ayudarlos a desarrollar una relación sana y consciente con la comida.

1. Escuchar las señales de su cuerpo: Los niños nacen con la capacidad de saber cuándo tienen hambre y cuándo están satisfechos. Pero nosotros somos los que les hacemos ignorar esas señales. En lugar de eso:

  • Ofrece porciones pequeñas y deja que pidan más.
  • Haz preguntas como: ¿Tu estómago se siente lleno o aún tiene espacio?

Hablamos más sobre alimentación intuitiva en este episodio de Fuly kids podcast.

2. Movimiento como juego no como obligación: No hace falta que estén en mil deportes, pero si que se muevan y que asocien la actividad física con algo divertido.

Mi forma favorita son paseos familiares en bicicleta o patineta en ciclovía. Y si es un día de esos en los que no se puede salir, pueden crear un circuito de obstáculos en casa con almohadas y cobijas.

3. Los 3 algos para la lonchera

Las loncheras suelen ser un reto, pero esta fórmula aligera la carga. Pensar en que lonchera para que tenga 3 algos que cumplan funciones distintas y complementarias.

  • Algo vivo: que venga de la naturaleza y tenga fibra, vitaminas y antioxidante. Como frutas y vegetales.
  • Algo que sacie: es decir, algo de proteínas o grasas saludables que mantienen la energía estable. Como cubos de queso, rollos de jamón de pavo, yogurt natural.
  • Algo que de energía: Carbohidratos de buena calidad que aporten energía de manera más lenta y duradera. Puede ser arepa de maíz con queso, Muffins caseros, Wrap con pollo, sandwich de pollo.

Por ejemplo: Fresas + cubitos de queso + mini pancake de avena y banano (acá te dejo la receta).
PD: Si quieres profundizar más sobre el tema, escucha nuestro episodio de podcast: ¿Cómo prevenir la obesidad infantil? - Dra. Juanita Arriola

Un abrazo.



Fuentes:




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