3 TÉCNICAS DE MINDFULNESS PARA NIÑOS 🧘
Todos tenemos emociones difíciles de manejar, pero también podemos aprender a reconocerlas y a encontrar herramientas que nos ayuden a acompañarlas mejor.
Esta semana empecé a acercarme a prácticas de meditación que ayudan a mirar esas emociones con más calma y presencia.
Y, como siempre, pensé en Fuly. En lo mucho que estos aprendizajes tienen que ver con cómo acompañamos a los niños y con el ejemplo que les damos cuando nosotros también aprendemos a detenernos y respirar.
Lo que encontré 🌿
Investigadores de Harvard comprobaron que los niños que practican mindfulness muestran mejor atención, menos estrés y mayor empatía.
Y otro estudio con niños en edad escolar reveló que 8 semanas de práctica ayudaron a mantener su concentración frente a quienes no la hacían.
Qué es el mindfulness (y por qué nos sirve tanto)
En esencia, es estar presentes en el momento
Aprender a observar lo que sentimos y pensamos sin juzgarlo.
Puede practicarse a través de la meditación, pero también con cosas tan simples como respirar con atención o detenernos un minuto a observar.
Se puede practicar en familia, sobre todo en momentos de desborde emocional. Pero, como todo hábito, requiere constancia.
Y hay algo importante es que para poder enseñar calma, primero necesitamos sentirla nosotros.
¿Cómo hacerlo? 🧘
Pedirle a un niño que “medite” puede sonar difícil.
El secreto está en convertir el mindfulness en un juego.
Los niños no necesitan saber que están haciendo mindfulness ni recibir grandes explicaciones.
De hecho, ellos viven naturalmente en el presente.
Estas prácticas no buscan que aprendan a meditar, sino como herramientas para momentos de desborde emocional, cuando necesitan volver a la calma.
Por eso, la herramienta de hoy es:
3 técnicas de mindfulness para practicar con niños
1. La respiración de la abeja 🐝
Ideal para después de momentos de enojo, la ansiedad o la impaciencia.
Cómo hacerlo:
- Pide que inhale profundamente por la nariz.
- Al exhalar, que cierre ligeramente los labios y produzca un suave zumbido: mmmmmm…. Puede tapar sus oídos para sentir un poco más el zumbido.
- Repite 3-4 veces.
El sonido genera una vibración suave en la cabeza y el pecho que estimula el nervio vago, ayudando a relajar el sistema nervioso. Ver demostración.
2. La respiración de la mariposa 🦋
Ideal para aumentar la alegría y la atención plena.
Cómo hacerlo:
- Une las manos sobre el pecho y mueve los codos como alas que se abren (inhalar) y se cierran (exhalar).
- Pueden imaginar que vuelan entre flores o sienten el viento en la cara.
Combina movimiento, respiración e imaginación. Ver demostración.
3. Empezar a meditar como una rana 🐸
Para cultivar la atención y la calma interior.
Cómo hacerlo:
- Siéntense juntos en el suelo o una silla.
- Invita al niño a imaginar que es una rana: quieta, atenta, respirando tranquila mientras todo ocurre a su alrededor.
- Pídele que sienta su respiración subir y bajar, sin intentar cambiarla.
Esta metáfora les ayuda a comprender que pueden estar tranquilos incluso cuando hay movimiento o ruido alrededor.
Es inspirado en el libro Tranquilos y atentos como una rana.
Tip:
Pueden añadir una “pausa animal” a la rutina de sueño, elegir una de las técnicas y practíquenla unos minutos.
Podcast recomendados:
- Mindfulness supports emotional resilience in children during the COVID-19 pandemic
- Mindfulness training preserves sustained attention and resting state anticorrelation between default‐mode network and dorsolateral prefrontal cortex: A randomized controlled trial
- More than just a game: Yoga for school-age children